Consejos para mejorar el comedor escolar

Introducción

Cada vez es más elevada la cantidad de alumnos que hacen uso del comedor escolar. Así pues, es uno de los espacios habituales donde comen los niños. Una de las funciones del comedor escolar es desarrollar y reforzar la adquisición de los hábitos alimentarios saludables. Por lo tanto, es importante que los niños aprendan, también desde el comedor escolar, a comer de forma saludable y respetuosa con el entorno. Entonces, tiene que garantizar que la ingesta sea adecuada desde el punto de vista nutricional y sensorial, segura y tenga un bajo impacto medioambiental. Al mismo tiempo, el comedor es un espacio idóneo para desarrollar tareas de educación alimentaria, como nuevas rutinas y normas de convivencia. En este blog encontrarás consejos para mejorar el comedor escolar, unos más destinados a mejorar la nutrición y otros están enfocados a adquirir una buena educación alimentaria.

También es importante que los centros o establecimientos que acogen los niños en una estada escolar o colonias de más de un día fuera de casa, se adapten al máximo a estas recomendaciones. No puede ser que por estar fuera de casa se le tenga que dar una alimentación malsana. Se puede escoger una comida al día y ofrecer algo menos sano, pero siempre siguiendo el patrón alimentario saludable.

Consejos para mejorar el comedor escolar

Consejos para mejorar el comedor escolar: grupos de alimentos

  • Promoción de alimentos locales, de proximidad y de temporada.
  • Priorizar los alimentos de origen vegetal: verduras, hortalizas, frutas, legumbres y cereales.
  • Las frutas deben ofrecerse enteras, evitando los zumos, aunque sean sin azúcares añadidos. Aun así, es recomendable ofrecerlas de diferentes maneras para evitar aburrir y que estén en el punto adecuado de maduración.
  • Los cereales son mejor integrales o de grano entero: trigo integral, arroz integral, quinoa y productos derivados del pan también integrales.
  • Elegir fuentes de proteínas saludables como legumbres, lácteos, aves, huevos y pescados.
  • Limitar el consumo de carnes rojas y embutidos.
  • Escoger lácteos de calidad: leche entera, bebida vegetal sin azúcares añadidos, yogur natural sin azúcares añadidos y queso fresco o tierno.
  • Optar por aceite de oliva virgen para cocinar y aliñar como una fuente de grasa saludable.
  • Reducir el azúcar, tanto de condimentar como de los alimentos y las bebidas.
  • Minimizar el consumo de ultraprocesados, cuantos menos mejor: patatas chips, postres lácteos, galletas, bollería, chucherías, precocinados, salsas…
  • La utilización de la sal debe ser la mínima y se tiene que escoger sal iodada. Evitar ofrecer el salero en las mesas.
  • El agua debe ser la bebida principal porqué es la mejor opción para calmar la sed.

Otras recomendaciones

  • Hay que variar las técnicas de cocción a lo largo de la semana. Tienen que ser fáciles y adaptadas a cada alimento y de fácil digestión para que no quede con una textura poco apetecible. Lo son el hervido, la plancha, el vapor, el horno, los guisados, los salteados, los rebozados y los fritos.
  • Los platos tienen que estar bien combinados según el color de los alimentos. Así es mas atractivo, agradable sensorialmente y se evita la monotonía.
  • Es conveniente adaptar las texturas a las necesidades de cada grupo de edad (más blandas y fáciles de masticar para los más pequeños) y evitar el exceso de purés, triturados y alimentos blandos.
  • El plato tiene que llegar a la mesa a la temperatura optima que el caracteriza en relación con el tipo de preparación y también la época del año. Evitar los re calentados reiterados de los alimentos o de los platos previamente preparados, ya que hacen que la calidad nutritiva y sensorial se reduzca.
  • Tienen que haber opciones variadas para alérgicos y intolerantes o alguna situación específica (diabetes, vegetariana, trastornos digestivos).

Consejos para mejorar el comedor escolar: educación alimentaria

  • Flexibilidad del tamaño de las raciones: adaptar las cantidades en función de la edad y respetar las sensaciones de hambre y saciedad. Es preferible que los niños se puedan servir a ellos mismos y se ajusten las raciones en función de la aceptación del plato. Es mejor servir poca cantidad y dar la opción de repetir, concretamente del primero y de las frutas, limitando a una determinada cantidad el segundo plato (especialmente en el caso de las carnes).
  • Mejorar la aceptación de los platos: escoger alimentos de buena calidad, y mejorar y variar las técnicas de cocción.
  • Evitar coaccionar o forzar al niño delante de alimentos nuevos: dejar que pruebe los alimentos que le convenzan. Se pueden preparar los alimentos de diferentes maneras para que compruebe que combinación le gusta más.
  • Facilitar un tiempo adecuado para comer con tranquilidad, que no sea inferior a 30 minutos ni supere el tiempo razonable para disfrutar de la comida.
  • No se harán propuestas de alimentación hipocalóricas o de régimen, se permitirá que el niño se auto regule sus comidas y evite las conductas alimentarias restrictivas.
  • Ofrecer propuestas gastronómicas relacionadas con aspectos culturales y festivos de nuestro entorno o de otras culturas.

Conclusión

La población en etapa escolar se encuentra en un período importante de desarrollo y adquisición de todo tipo de hábitos, por lo que es una buena ocasión para inculcar hábitos alimentarios saludables. Sin embargo, muchas veces, los menús infantiles se basan principalmente en preparaciones conocidas y de elevada aceptación por parte de los infantes, con la finalidad de agilizar o hacer menos aburrido el tiempo dedicado a la comida. De esta manera, se excluyen de la oferta gastronómica algunos alimentos y preparaciones saludables. Esto conlleva a reducir la variedad en la oferta y limita las posibilidades de degustación y aceptación de nuevos alimentos y nuevas preparaciones en la alimentación de los niños.

La comida del comedor escolar puede ayudar a transmitir conocimientos básicos relacionados con la alimentación saludable a partir de una oferta de menús gastronómicamente bien variados, agradables y atractivos. Es por este motivo que la inclusión de platos típicos de la zona o también propios de otras culturas, de diferentes técnicas de cocción y formas diversas de presentar un mismo alimento, así como la promoción de alimentos locales, de proximidad y de temporada, facilitan el aprendizaje de nuevos sabores y, en consecuencia, a mejorar la aceptación de más alimentos. Así pues, es muy importante seguir los consejos para mejorar el comedor escolar que he explicado anteriormente, ya sea para aprender a comer como para hacer educación alimentaria.  

 

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