Consejos para beber más agua a diario

Introducción

El agua es la bebida principal y la más saludable de la alimentación mediterránea. El agua es una bebida, pero también está presente en muchos alimentos (frutas, verduras, lácteos) y en muchas otras bebidas. Seguir una alimentación saludable rica en estos alimentos y beber agua es la mejor manera de mantener el organismo en un buen estado de hidratación y así proporcionarle salud. El agua es la mejor bebida en cualquier etapa del ciclo vital y en cualquier estado fisiológico (actividad física, embarazo, lactancia, vejez…). También es la opción más económica, sobre todo si es del grifo, de modo que constituye un buen modo de ahorrar. Recuerda que el agua no aporta calorías y, por lo tanto, no tiene ningún efecto por si sola en el aumento o la pérdida de peso. En este blog podrás descubrir más información del porqué debemos beber más agua y algunos consejos para conseguirlo.

Consejos para beber más agua

Consejos para beber más agua

Hay personas a las que les cuesta mucho beber agua, por lo que os ofrezco unos cuantos consejos para incrementar vuestro consumo y, así beber más agua.

  • En casa, dispón siempre de agua de fácil acceso, en un lugar fresco o en la nevera.
  • Durante las comidas, ten una jarra o una botella de agua encima de la mesa.
  • Lleva siempre una pequeña cantimplora de agua contigo, por si tienes sed cuando estás fuera de casa y durante tus desplazamientos. Así te podrás seguir hidratando sin necesidad de ir a comprar. Además, cuando busques algo en tu bolso o mochila, la verás y te acordarás de beber.
  • Ten agua a la vista mientras trabajes para que también pueda recordarte el beber.
  • Intenta beber un vaso de agua al despertarte. Esto hará que comiences el día hidratado y sumando mL de agua. Puedes ponerlo en la mesilla de noche para que no se te olvide.
  • Los cafés, tés o infusiones son también una buena alternativa para incrementar la ingesta de agua sin aportar calorías extra. Puedes tomarlos con hielo para que sean más refrescantes.
  • Prepara aguas con sabores, añadiendo fruta o hierbas aromáticas para que sea más apetecible y te invitará a beber más. Aunque lo ideal es que el agua sola sea la bebida de preferencia, estas opciones están muy ricas y pueden ser de ayuda.
  • Ponte recordatorios para que no pase demasiado tiempo sin beber agua.
  • Realiza un registro del agua que bebes durante el día para ayudarte a tomar mayor conciencia sobre ello.

Recomendaciones del consumo de agua

  • Las necesidades de agua del organismo se cubren a partir de la ingesta de alimentos (que también contienen agua, sobre todo las frutas, verduras y varios alimentos como los productos lácteos, la carne, el pescado, el pan, la pasta, las legumbres cocidas…) y también de distintas bebidas. De todas las bebidas, el agua es sin duda la mejor.
  • Lo ideal es aprender a escuchar a tu cuerpo y beber cuando se tenga sed. Se tiene que evitar tener sed, porqué significará que ya estamos deshidratados. Ir bebiendo pequeños sorbos a lo largo del día para mantenernos hidratados.
  • En adultos sanos, se cubren las necesidades de agua bebiendo la cantidad de agua que indica la sensación de sed.
  • En la infancia o la vejez, y cuando se padecen algunas enfermedades, se practica ejercicio físico o las temperaturas ambientales son altas, es preciso prestarle más atención y garantizar una fácil disponibilidad y, en algunos casos, programar su ingesta.
  • Evita comprar bebidas que no sean agua (zumos y otras bebidas azucaradas, bebidas alcohólicas…), de forma habitual.
  • Si estás fuera de casa, pide agua del grifo; cada vez hay más establecimientos, también de restauración, que ofrecen un servicio gratuito de agua no envasada. Si no lo tienen, opta por agua mineral en botellas de vidrio, a fin de contribuir a reducir los envases de plástico.
  • Un exceso de hidratación tampoco es deseable y puede ser peligroso, alterando el balance de electrólitos como sodio y potasio. Incluso puede llegar a situaciones peligrosas como hiponatremia (intoxicación por agua). 

Cuida tu entorno

  • El agua del grifo, procedente de una red de distribución pública, pasa los correspondientes controles a fin de garantizar que sea apta y saludable para su consumo. Es más económica que la embotellada, no implica el uso de envases para la distribución y conlleva un menor gasto energético, por lo tanto, tiene un menor impacto económico y medioambiental.
  • Si en tu zona el agua tiene un gusto que no es de tu agrado, puedes minimizar su sabor colocándola en la nevera, añadiéndole unas gotas o rodajas de frutas o verduras, o bien alguna planta aromática. También puedes utilizar aparatos o equipos domésticos de tratamiento del agua.
  • Si decides comprar agua envasada, escoge garrafas de 5-8 litros para rellenar las jarras de casa. Utilizar botellas de plástico más pequeñas tiene un coste ambiental y económico muy elevado. El hecho de que sea agua envasada no significa que sea más saludable.
  • Si vas a recoger agua de fuentes naturales, ten en cuenta que no están desinfectadas, por lo tanto, no tienen garantías sanitarias. Puedes informarte en el ayuntamiento sobre su calidad.
  • Si necesitas botellas pequeñas de agua para llevar en bolsas y mochilas, utiliza cantimploras y no botellas de plástico desechables.

Bibliografía

  • [Internet]. Salutpublica.gencat.cat. 2021 [citado 20 marzo 2021]. Disponible en: https://salutpublica.gencat.cat/web/.content/minisite/aspcat/promocio_salut/alimentacio_saludable/02Publicacions/pub_alim_salu_tothom/Petits-canvis/La-guia-peq-cambios-castella.pdf

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