¿Por qué los son tan malos los ultraprocesados?

Introducción

Los ultraprocesados son el polo opuesto de la comida real. Son preparaciones industriales comestibles elaboradas a partir de sustancias de otros alimentos o con ingredientes sintéticos. Tienen listados de ingredientes largos, con muy poca o ninguna materia prima básica. Se han obtenidos con diferentes técnicas de procesamiento y el consumo de los cuales tiene efectos negativos para la salud. Se asocian con una mala calidad de la alimentación y, conllevan la reducción de la ingesta de otros alimentos más adecuados.

Lo son los refrescos y bebidas azucaradas, las bebidas energéticas y las alcohólicas, los lácteos azucarados, los dulces, chuches y helados, la bollería y pastelería industrial, las galletas y derivados, los panes refinados, los cereales refinados y barritas, las pizzas industriales, las patatas fritas y los snacks salados, las salsas comerciales, la carne y pescado procesados, los aceites vegetales refinados, los precocinados o listos para consumir y los productos dietéticos.

Se ha observado que se consumen a pesar de que se conocen sus posibles consecuencias para la salud y, que la mayoría de las personas que dejan de consumirlos vuelven a consumirlos de forma descontrolada. En este blog podrás descubrir por qué son tan malos los ultraprocesados y por qué pasa esto.

Por qué son tan malos los ultraprocesados

Características de los ultraprocesados

Suelen tener 5 o más ingredientes, entre los cuales tienen añadidos antioxidantes, estabilizantes y conservantes. Estos ingredientes se someten a un procesamiento industrial que da como resultado productos duraderos, listos para consumir, atractivos, muy sabrosos y altamente económicos, porqué se venden y se consumen en más cantidad que el resto de alimentos. Están promocionados por campañas publicitarias muy potentes, hasta el punto que llegan a modificar nuestra gastronomía, nuestra cultura y nuestro comportamiento social. Suelen comercializarse a través de grandes multinacionales de la industria alimentaria. Los ultraprocesados comprenden casi el 80% de los productos alimentarios que se venden en los supermercados y en nuestro entorno.

Los ultraprocesados son alimentos altamente palatables, que producen en el sistema nervioso central una gran sensación de placer y recompensa. Además, son alimentos de fácil masticación, por lo que no activan los mecanismos de saciedad. Por todas estas razones y por la baja calidad nutricional de sus ingredientes, crean la necesidad de comer más cantidad, siendo difícil identificar la señal de saciedad. Por lo tanto, un consumo habitual de este tipo de alimentos hace que se produzca una sobre ingesta, pues nuestro cerebro pide continuamente tener esas sensaciones.

Composición nutricional de los ultraprocesados

Suelen ser productos densos en calorías y pobres en nutrientes. Tienen una alta carga glucémica, son bajos en proteínas y en fibra. Llevan una alta cantidad de grasas no saludables o de mala calidad (ácidos grasos saturados, ácidos grasos trans y colesterol), sal, azúcares libres, harinas refinadas, aditivos y potenciadores del sabor. El azúcar y las harinas refinadas se encuentran en altas cantidades y no necesitan prácticamente digestión, lo que eleva mucho la insulina en sangre. Las grasas o los aceites refinados son muy ricos en omega 6 y están oxidados. Pues consumirlos en exceso puede provocar inflamación y alterar nuestras células.

¿Por qué son tan malos los ultraprocesados?

Es necesario conocer por qué son tan malos los ultraprocesados, a parte de todas las razones que he ido explicando anteriormente. El problema son sus consecuencias a largo plazo. Perjudican nuestro cuerpo e impiden su correcto funcionamiento. Debido a que estos productos elevan la insulina en sangre, se acaba teniendo una resistencia a esta. Esto quiere decir que los tejidos no captan los nutrientes de la sangre y, por lo tanto, estaremos más expuestos a enfermedades.  

Los ultraprocesados son tan malos porqué a mayor consumo de ultraprocesados, más riesgo de padecer enfermedades y trastornos como la hipertensión, diabetes, obesidad y cáncer. Además, el consumo de sal se relaciona con más prevalencia de hipertensión arterial, infartos, ictus, cáncer de estómago y mortalidad.

Por lo tanto, hay que priorizar la comida real asegurando un aporte de fibra, proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales. Por lo tanto, el consumo de ultraprocesados debe ser ocasional, es decir, cuando menos mejor.

¡Sal de dudas y descubre la verdad sobre otros mitos de la alimentación en otras entradas del blog!

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