¿La cerveza es buena para rehidratarse?

Introducción

Estoy segura de que habrás leído o escuchado afirmaciones cómo “la cerveza es buena después de hacer deporte, porqué es hidratante”.  Este mito puede relacionarse con el mito de los médicos que recomiendan tomar una copa de vino porqué es bueno para el corazón. Esto es totalmente incierto porqué el consumo de alcohol no tiene ningún beneficio. Otra cosa muy diferente es que los dietistas-nutricionistas digamos que con una alimentación saludable puedas consumir de manera esporádica el consumo de alcohol, siempre en pequeña cantidad y de manera consciente. Hay que tener claro que el alcohol es un factor de riesgo para algunas enfermedades y cánceres.

El ejercicio provoca pérdidas importantes tanto de agua como de electrólitos, y la rehidratación es fundamental para facilitar la recuperación después del ejercicio. Vamos a ver en este blog la verdadera respuesta al mito de si la cerveza es buena para rehidratarse.

la cerveza es buena para rehidratarse

¿Qué dice el mito?

Según el mito, la cerveza es la mejor opción para rehidratarse después de un esfuerzo prolongado debido a su contenido en agua, sales minerales y la temperatura a la que se encuentra. Además, muchas personas relacionan la cerveza cómo un premio después de haber hecho su actividad física. Suelo escuchar “me lo he ganado”. Pero la verdad es que no saben que la cerveza no hidrata, por lo que no les quitará la sed.  

 

¿Qué dice la ciencia?

La ciencia explica que el etanol de la cerveza inhibe la hormona antidiurética (ADH), provocando un incremento de la diuresis. Es decir, hay más excreción de orina, lo que, de una manera diferente al sudor, seguimos perdiendo líquidos y minerales. Por lo tanto, podemos afirmar que la cerveza no es buena para rehidratarse, sino todo lo contrario, nos deshidrata.

La cerveza es una bebida que aporta ciertos nutrientes a nuestro cuerpo, pero no es la mejor opción como rehidratación para después del ejercicio, aunque sea sin alcohol. No aporta la cantidad de iones, hidratos de carbono o energía que por legislación debe contener una bebida de reposición. Por lo tanto, podemos decir que su consumo es opcional y tiene que ser de forma puntual, buscando otras alternativas para rehidratarse.

Más específicamente, los efectos perjudiciales del alcohol son:

  • Puede afectar negativamente a los resultados esperados del ejercicio físico
  • Perjudica la recuperación tras el ejercicio físico
  • Empeora el entorno hormonal, causando peor adaptación en el entrenamiento
  • Empeora la calidad del sueño
  • Afecta negativamente la capacidad cognitiva
  • Aumenta la diuresis, provocando una deshidratación

Conclusión

La respuesta verdadera al mito de si la cerveza es buena para rehidratarse es falso, sino todo lo contrario, su contenido en etanol deshidrata. Según la ciencia, no hay evidencias de que la cerveza sea saludable. Por lo tanto, no se puede recomendar que beber alcohol sea saludable. Sin embargo, la OMS (Organización Mundial de la Salud) informa que el alcohol, que es adictivo, actúa en nuestro organismo como neurotóxico, suprime el sistema inmune, aumenta el riesgo de padecer enfermedades gastrointestinales y cardiovasculares, es cancerígeno… y puede aumentar el riesgo de muerte. Todo consumo es perjudicial.  

En definitiva, el agua es la bebida por excelencia y en la que debemos basar nuestra hidratación. Si la duración del ejercicio es inferior a una hora, beber agua es suficiente. De lo contrario, si el tiempo de actividad es superior a una hora, necesitarás una bebida de reposición de electrólitos para recuperar todos los minerales que has perdido. No obstante, olvídate de la cerveza.

¡Sal de dudas y descubre la verdad sobre otros mitos de la alimentación en otras entradas del blog!

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