¿Cómo evitar comer por antojos?

Introducción

En el instante en el que vivimos, nos vemos sujetos a diferentes situaciones de ansiedad y estrés en diversos ámbitos de nuestra vida: en lo personal, social, laboral… Esta ansiedad nos puede generar una alteración de los hábitos alimentarios, entre otras cosas. Cuando nuestro estrés es demasiado alto, podemos llegar a tomar diversas actitudes frente a la comida, que alterarán los patrones de conducta alimentaria: compulsividad, falta de apetito, malas decisiones respecto a los alimentos… En este blog, te doy unos consejos para saber cómo evitar comer por antojos.

Algunas de las causas más frecuentes de estos patrones inadecuados son el ritmo de vida acelerado, el estrés ambiental o la mala salud psicológica. Esto suscita un desequilibrio calórico y metabólico de nutrientes que nos dirige a alteraciones del apetito y hormonales. Como consecuencia, podemos comer por aburrimiento, comer por ansiedad, comer por estrés, comer por tristeza, comer para evadirse… pero todas estas acciones no necesariamente implican comer porqué lo necesites.

Cómo evitar comer por antojos

¿Cómo evitar comer por antojos?

Es muy importante evitar comer de forma automática porqué nos alejamos de las señales fisiológicas del hambre y la saciedad. Además, estamos acostumbrados a ajustarnos a dietas muy restrictivas, donde nos prohíben alimentos. Esta prohibición alimenta el sentido de culpa al comer, lo que conlleva comer con ansiedad y por antojos, y en cantidades desmedidas muy por encima de nuestra saciedad real. Te proporciono algunos consejos para aprender a cómo evitar comer por antojos. Apúntalos y practícalos poco a poco, y con paciencia.

Construye un patrón de alimentación saludable

Alimentación basada en alimentos naturales, rica en nutrientes y sin ultraprocesados, para así disminuir los niveles de azúcar en sangre. Este patrón alimentario es rico en alimentos de origen vegetal, productos integrales y grasas saludables. Tiene beneficios en el fortalecimiento de la función inmune y la mejora de la inflamación, así como en el funcionamiento óptimo de la función cerebral y la regulación del estado anímico.

Realiza una compra consciente

Compra solo aquello que realmente necesites. No compres ultraprocesados, porqué si no los tienes, no los consumirás. Si no depende de ti, busca una despensa individual en un sitio diferente de la casa. De esta manera reducirás su accesibilidad, no lo tendrás a tu alcance y así no caerás en la tentación. Puedes comprar snacks sanos en vez de snacks insanos, de esta manera podrás recurrir a opciones saludables de vez en cuando.

Establece un horario de comidas constante

Tener un horario regular te ayudará a saber cuando te toca comer y cuando no. Planifícate y así será más fácil, no tendrás que pensar.

Planifícate el menú semanal

La organización es la clave del éxito. Si elaboras el menú semanal la semana anterior, podrás hacer una buena gestión de la compra, comprando solo aquello imprescindible para comer. Además, en el momento de cocinar, no tendrás que pensar porqué ya lo tendrás decidido.

Come de manera consciente

Come despacio, masticando bien los alimentos y sin prisa. Sé consciente de las señales de saciedad y deja de comer cuando las recibas.

Evita las dietas restrictivas

Una alimentación restrictiva te prohíbe comer ciertos alimentos, salir a comer fuera de casa, tener un capricho de vez en cuando. Además, este tipo de alimentación genera deseo a lo prohibido, que normalmente son alimentos malsanos. Esto conlleva comer en mayor cantidad y desmesuradamente. Cede y encuentra tu flexibilidad, estableciendo días libres en tu patrón de alimentación y disfruta de caprichos de vez en cuando. Porqué si no tienes ninguna patología, no debes prohibirte ningún alimento.  

Bebe suficiente cantidad de agua

Beber agua tanto en las comidas como durante el día te mantiene hidratado y nos puede ayudar a reducir la sensación de hambre. Antes de caer en el antojo, bebe dos vasos de agua.

Distrae la mente con ejercicio físico

La actividad física puede reducir la ansiedad porqué reduce el apetito, el exceso de estrés y te invade de preocupaciones.

Descansa, maneja el estrés y gestiona tus emociones

El hecho de dormir poco significa estar en déficit de energía. De esta manera, el cuerpo buscará esos alimentos ultraprocesados sabrosos y calóricos para compensarlo. Puedes practicar la respiración para dirigir tu mente hacia un estado más relajado.

El café puede calmar el hambre

Dos tazas de café al día incrementan tus niveles de hormonas saciantes y aumenta tu concentración en la actividad que estás realizando.

Conclusión

Vivimos a un ritmo de vida que favorece comer de forma automática, sin parar a pensar en las señales fisiológicas de hambre y saciedad. Gran parte de nosotros desatendemos estas señales y tratamos de ajustarnos a dietas muy restrictivas, donde nos prohíben alimentos. Este tipo de patrón favorece el sentido de culpa y nos conlleva a comer con ansiedad. Por este motivo, es muy importante aprender a cómo evitar comer por antojos.

La alimentación consciente es la clave para solucionar gran parte de la ansiedad. Consiste en comer poniendo plena atención al proceso, antes, durante y después de la comida. Nos hace mejorar nuestra relación con la comida. Como todo, al principio es un proceso que cuesta y que no sale natural, pero luego lo interiorizamos de forma rutinaria. Trabajar la alimentación consciente se aprende a reconocer las señales y a gestionar las emociones. También se valora el hecho de disfrutar de comer porqué no se desea con tanta ansiedad un alimento menos sano, lo disfrutamos cuando lo queramos tomar sabiendo que no es algo malo porqué es puntual y no es un reflejo de mi alimentación habitual. Además, de esta manera, se atienden a nuestras sensaciones y no comeremos tanta cantidad, aunque sea malsano.

¡Sal de dudas y descubre la verdad sobre otros mitos de la alimentación en otras entradas del blog!

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